Los sacrificios de ser un hombre de Béisbol le premiaron con un título de Clásico Mundial de Béisbol.
La palabra «Sacrificio» significa mucho para Omar López. En todo momento ha tenido presente lo que supone ser un pelotero, scout, coach y manager. En fin, lo que significa ser un hombre de béisbol. López ha insistido en reiteradas oportunidades lo duro que representa pasar tanto tiempo lejos de la familia. Lo más sagrado en la vida de un ser humano.
Sacrificio no es un toque de pelota para avanzar a un corredor. Fuera del béisbol implica estar lejos de tu familia por mucho tiempo.
Tras una vida dedicada al béisbol, y luego de un proyecto que tomó dos ciclos para verse materializado, el venezolano guió a la selección de Venezuela a coronarse en el Clásico Mundial de Béisbol 2026. Una hazaña histórica que coloca al Team Venezuela en el tope mundial: El campeón mundial de béisbol.
López es un hombre de Dios y de familia. «Estoy enchufado a Dios y a mi familia» declaraba hace unos días en medio de preguntas un tanto incómodas y tal vez impertinentes relacionadas con política. López fijó una posición y dejó claro que no respondería acerca del tema. Fue una decisión acertada y hábil, pues no necesitaba una distracción en el entorno, el ambiente de unión, hermandad y mentalidad de ganar no lo iba a alterar nadie y el mismo manager se aseguró de que nada los quebrara.
«Es duro estar sin la familia, son los que sufren» afirmaba López. El calendario de grandes ligas comienza en marzo y termina en septiembre, pero entre los entrenamientos de primavera y las ligas invernales abarcan también cuatro meses, lo que supone poco tiempo en casa.
Los que son
Los obstáculos que se presentaron en el camino, fueron sorteados uno a uno. La negativa del seguro, las lesiones y las limitaciones de las organizaciones fueron una realidad. López no dudó en manifestar su descontento, pero siguió adelante y lo más importante es que siguieron el plan.
Tras la imposibilidad de contar con hombres como José Altuve, Pablo López o Jesús Luzardo, en lugar de lamentarse, surgieron las alternativas. El trabajo previo de mantener conversaciones con peloteros y organizaciones finalmente llevó a confeccionar un roster que terminaría vistiéndose de color dorado.
«Tenemos un plan A, un plan B y C, y si hace falta un plan D» dijo en su momento refiriéndose al tema del roster.
«El que está aquí, es con el que contamos, estos lanzadores tienen valor». Recalcó tras clasificar a la final.
Tampoco estuvo solo. El capatáz tuvo un staff de coaches, scouts, gerentes y miembros del Team Venezuela cuya sinergia fue clave para estudiar rivales, mantener enfoque y sobre todo estimular al grupo. La meta siempre estuvo clara y ese equipo de trabajo cumplió las asignaciones a la perfección.
Rodeado de su staff de coaches y scouts, con las medallas de campeones colgando sobre sus cuellos y todavía mojados de champán tras la celebración. López agradeció a su equipo de trabajo. «Visualicé llegando a esta rueda de prensa siendo campeón»
«Hay un grupo de personas que hace un trabajo milimétrico, seguimos con la identidad y el proceso
«En el béisbol no es un secreto que hay mucha envidia, cada quien tiene que cuidarse la espalda porque quieren tu trabajo…yo me encargo que si hay alguien asi, se salga del camino, este staff merece todo el crédito
Aprender de las victorias tanto como de las derrotas
Victorias ha presenciado y vivido muchas. Con los Astros de Houston, López es un ganador de dos series mundiales, múltiple presencia en postemporada. Es miembro de un equipo ganador. En su paso por el caribe, conoce de primera mano las principales ligas y ha alzado la copa en Venezuela y Puerto Rico.
Las derrotas son también conocidas por López. Su larga data de casi 30 años en la pelota le han enseñado también a perder. Los Astros han perdido series mundiales y series de campeonato que han dejado un aprendizaje que precisamente sirve para mejorar y transformar en victorias.
Victoria con V de Venezuela
Omar López nos enseñó a los venezolanos. Nos mostró que Venezuela sí tiene un equipo campeón del mundo. Que las estrellas venezolanas son las mejores. De hecho nunca tuvo dudas de que iban a ganar. El día previo al juego final afirmaba:
«Estoy 100% seguro que el resultado va a ser de nosotros».
Mas que una victoria personal, es un triunfo de un país. Sus palabras siempre pusieron a Venezuela por encima de todo. El béisbol finalmente lo ha premiado. Aunque afirma no querer méritos.
«No me quita el sueño que me recuerden, lo que quiero es que la gente en Venezuela sea feliz».
«Al terminar esto mañana y Venezuela es campeón, ya al día siguiente. se acaba el momento, quieres celebrar con la gente en Venezuela pero no lo vas a poder a hacer». Refiriéndose a que todos los peloteros y coaches deben regresar a los entrenamientos de primavera. La temporada de grandes ligas comienza en apenas una semana.
Lópe sabe perfectamente que las alegrías terrenales son pasajeras, y precisamente por eso tiene la convicción. de vienen cosas buenas. «Unidos vamos a sacar adelante al país, sin distinción política…el deporte es una de las maneras de edudar a un país…tienes que creertelo, 30 seres humanos van a unir a Venezuela».
Omar tuvo la razón, 30 seres humanos unieron a 30 millones.
Finalmente el béisbol le dio un premio, le devolvió con creces los frutos de una vida entregada al deporte.
