Independencia del tribunal disciplinario, debido proceso y claridad en la norma forman parte de los cambios que reclama el sistema que regula el dopaje en la pelota venezolana
El 15 de septiembre de 2026 la Liga Venezolana de Béisbol Profesional publicó en la red social Instagram un comunicado informando que cuatro peloteros dieron positivos por violar la política antidopaje de la LVBP en la temporada 2025-26.
Fantastic Four. Rougner Odor, de los Navegantes del Magallanes, Osmer Morales y Melvi Acosta de los Bravos de Margarita junto a Ángel Cuenca de los Caribes de Anzoátegui fueron los peloteros que dieron positivo al uso de sustancias prohibidas.
La liga sancionó a Morales con 20 juegos, mientras que Odor, Acosta y Cuenca fueron fueron castigados con 13 juegos.
No está claro porqué el pitcher Morales recibió más juegos que los otros tres infractores.
Extemporáneos por todos lados. Llama la atención la falta de transparencia con que se ha manejado la liga en el tema de la política antidopaje. A mí me llama la atención el tiempo que se tomó la liga en publicar la decisión, tomando en cuenta que estamos a menos de un mes de iniciar la temporada 2026-27.
La liga suele ser extremadamente reservada en cuanto al dinero, al patrocinio, al aporte de dinero por parte del estado, y aquellos famosos dólares que recibían/reciben cada año desde el gobierno nacional, pero la poca información respecto al antidoping es ahora un completo misterio difícil de comprender, al menos para mi.
En ocasiones, el fanático puede confundirse, por eso hay que aclarar que existe un programa antidopaje y un reglamento con procedimientos establecidos.
Cuidado con el humo. El 22 de diciembre de 2025, durante un Magallanes-Caribes en Puerto La Cruz, la afición local coreaba en contra de Odor, llamandole «marihuanero».
Odor respondió con una jornada de 5-3 y con dos dobles, jonrón y siete remolcadas. Tras el batazo de vuelta entera, al pisar el plato, Odor celebró simulando que fumaba, era una respuesta a la afición rival, y la celebración se hizo popular entre los aficionados.
Magallanes se coronó campeón de la temporada 2025-26 de la LVBP.
Seguir las reglas. El proceso en lineas generales pasa por una toma de muestras, notificaciones, seguimiento, envío y recepción de resultados, etc. Es lo que se conoce como un encadenamiento de actos que configuran el tan desaparecido debido proceso en Venezuela.
En el tema del antidopaje pasa lo mismo. Hay que respetar el debido proceso porqué hay un reglamento que establece los pasos a seguir en estos casos.
Te vas y vuelves. En la temporada 2014-15 se estrenó un programa antidopaje en aquel entonces junto a un Código de Ética. Eso fue durante la gestión de Prieto-Angrisano.
En 2020 se paralizó la aplicación del programa antidopaje, no fue sino hasta el 6 de diciembre de 2023 cuando se restableció el mismo. Las primeras muestras de esta nueva etapa se tomaron en un juego entre Bravos de Margarita y Leones del Caracas en el estadio Monumental. Desde la 2023-24 efectivamente regresó el programa, bajo la gestión de Palmisano.
Tras la reciente convención anual, la liga informó que reforzarán el programa antidopaje. Básicamente intentarán crear una especie de tribunal disciplinario pero independiente a la junta directiva de la LVBP.
Todavía hay demasiadas preguntas sin responder. Los fanáticos merecen saber muchas cosas respecto al programa, las sanciones, las circunstancias atenuantes y demás temas. El presidente ha dado algunas pinceladas en entrevistas, pero mientras mas transparente sean las cosas, la imagen de la liga será mejor.
Los peloteros también necesitan que se les garantice el derecho a la defensa, eso es fundamental.
La LVBP es una liga importante, ha vivido momentos maravillosos y ha tenido etapas donde el prestigio internacional la posiciona entre las mejores del mundo. Solo buenas actuaciones y decisiones acertadas le darán el lugar que merece. Necesita regresar a eso.
La nota. Los Navegantes del Magallanes postearon en Instagram sobre la sanción de su integrante Rougned Odor, alegaron que el «resultado adverso…estuvo relacionado con un medicamento prescrito para el tratamiento del Deficit de Atención e Hiperactividad, utilizado por el jugador desde su etapa de grandes ligas bajo supervisión y autorización».
El equipo reconoce que la extemporaneidad en presentar la documentación necesaria produjo el positivo, aunque no utiliza en ningún momento la palabra «positivo» sino que usa «resultado adverso», «situación», «tratamiento».
Dopaje insular. Los Bravos de Margarita también se dirigieron vía social media y mantuvieron el mismo lenguaje del Magallanes en el sentido de no mencionar la palabra «positivo» ni «dopaje». Hablan de «sanciones disciplinarias» y que acatan de manera institucional la decisión, reconociendo además que las normas y reglamentos deben cumplirse garantizando la integridad del juego.
Reconocen el error de los dos peloteros del club que resultaron positivos por dopaje, y les dan un espaldarazo. Es importante destacar que ambos lanzadores han sido de gran importancia en el pasado reciente del club.
Me llama la atención es la ausencia de lenguaje de prevención en el uso de sustancias prohibidas en ambos comunicados. Ese debe ser el norte, el programa no solo es evitar y sancionar, sino en servir como elemento educativo para los peloteros y en especial la sociedad.
El programa tiene algo de esto en su contenido, pero los equipos insisto, deben procurar fijar posición al respecto. Y claro que todos merecemos una nueva oportunidad.
El gremio. Tampoco hay una posición clara desde la Asociación de Peloteros. Es decir, los peloteros necesitan protección para garantizar que se cumplan los procesos establecidos en los reglamentos.
