Con dos títulos de serie mundial y rodeado de estrellas, el dominicano trabaja en mejorar cada día
Cuando los Dodgers firmaron a la superestrella japonesa Shohei Ohtani el mundo del béisbol puso el foco en la ciudad de Los Ángeles. La misión era clara. Ganar la mayor cantidad de títulos de serie mundial y colocar al equipo en el top de las organizaciones de Major League Baseball. Un jugador con ese rango necesita un grupo que pueda construir una cultura como la que hoy han diseñado y desde ya comenzó a dar los frutos.
En ese entonces, Ohtani dejaba claro su compromiso con la organización. «Comparten la misma pasión que yo y tienen una visión y una historia centradas en ganar…ganar está en lo más ato de mi lista y probablemente nunca cambiará». En Los Ángeles entendieron como hacer negocios y vender un espectáculo de primer nivel incorporando otras figuras en base a la firma del nipón.
Teoscar Hernández llegó a los Dodgers en 2025, al igual que Ohtani venía de la división oeste de la liga americana. El cambio de liga representaba un reto y llegar a una organización de tradición representa siempre un reto. Legó con un pacto de un año y 23 millones de dólares que gracias a su desempeño se convirtió luego en una renovación por tres años y 66 millones garantizando su estadía con el club hasta 2027.
Cultura contagiosa
Hernández tiene claro lo que representa jugar junto a varias superestrellas del negocio, pero entiende la fuente del asunto. «Se trata de la oficina, han buscado los mejores peloteros que tienen un perfil mas o menos parecido, eso ha cultivado todos los años de éxito en esta organización». Dijo.
Esas «caballos» son los encargados de transmitir esa energía a sus compañeros. «La consistencia y la dedicación que le ponen a su trabajo impresiona, son personas que llegan al estadio y no se preocupan por los números personales, sino por lo que pueden hacer ese día para poder darle la victoria al equipo, cuando tu creas ese ambiente, eso se contagia y nos hace mejores a nosotros como peloteros».
Ohtani, Freeman, Betts, Yamamoto, Sasaki son varias de las estrellas que integran el roster de los Dodgers junto al dominicano Hernández, pero ellos tienen algo que los diferencia y eso es lo que mira, copia y aprende para mejorar cada día su juego.
«La consistencia y la dedicación que le ponen a su trabajo, ellos no se preocupan por números personales, sino por lo que pueden hacer ese día para poder darle la victoria al equipo, cuando tu creas ese ambiente, eso se contagia y nos hace mejores a nosotros como peloteros». Afirma el dominicano quien pasó por Seattle, Toronto y comenzó su carrera con Houston.
Las cosas pasan por algo
Precisamente en Houston comenzó su carrera como grandeliga. «Los Astros me dieron la oportunidad de firmar un contrato al profesional cuando era un adolescente y me dieron la oportunidad de jugar en las grandes ligas, les tengo mucho agradecimiento», rememora.
Y es que en 2017, siendo precisos el 25 de abril de ese año ante los entonces Indios de Cleveland, Hernández y José Altuve colisionaron mientras ambos trataban de atrapar un elevado.
Teoscar no puede olvidar aquel día.
«Me acababan de subir ese mismo día, y después de esa lesión no tuve la oportunidad de jugar otra vez en Las Mayores con Houston». Aquella jornada, Hernández salió del terreno en un carrito. Sería su último baile con el uniforme de los Astros.
«Las cosas pasan por algo, siempre lo digo, para mi fue algo bueno, me cambiaron de equipo, y recuerdo y agradezco esa oportunidad». Agrega el campeón del Jonrón Derby de 2024 en Arlington.
Cuestión de enfoque
Desde que se estableció como pelotero regular de grandes ligas, Hernández ha jugado 125 o más juegos en cada una de las temporadas desde 2018 (exceptuando 2020 por el Covid), en 2023 participó en 160 juegos y eso representa una sola palabra: salud.
«Como pelotero, tu sabes lo que necesitas para el día a día, para una temporada de 162 juegos, es una temporada larga y obviamente no vas a jugar todos los juegos, pero todo empieza en la temporada muerta, el descanso y el trabajo, creas tu rutina y la ejecutas», afirma.
«Cuando estás saludable eres capaz de hacer mejores cosas en el terreno de juego».
Hernández estará en los Dodgers hasta 2027, el club tiene una opción para 2028, pero es un negocio y el lo sabe. El foco no está en los números sino en la salud y jugar todos los días. Ya fue contagiado con la cultura ganadora de los Dodgers y veremos hasta donde llegan con este proyecto.
