Bien dice un viejo refrán que “de tal palo tal astilla”. Bueno, básicamente eso fue lo que pudieron apreciar la noche de este viernes los 30,825 aficionados que se dieron cita en Daikin Park para presenciar el juego entre los equipos de Estados Unidos y Brasil. Joseph Contreras, un niño de escasos 17 años de edad que jamás ha lanzado más allá de High School, se midió sin complejos a lo que es probablemente -sobre el terreno- el mejor equipo de béisbol en toda la historia del juego.
Contreras, quien además es hijo del otrora estelar lanzador cubano José Ariel Contreras y está muy próximo a presentarse al Draft de Regla IV de MLB, vino a lanzar en la segunda entrada en relevo del experimentado Bo Takahashi y caminó el partido hasta la tercera entrada, cuando los problemas en su comando lo hicieron saltar del montículo.
Dominó fácilmente al jardinero central Byron Buxton en elevado al jardín central, y luego de permitir doblete de Brice Turang y otorgar boletos corridos a Bobby Witt jr. y Bryce Harper, obligó al estelar jardinero yankista Aaron Judge a rodar por la tercera base para una jugada de doble matanza.
“Impresionante”, dijo el propio Aaron Judge al término del partido. “A los 17 años yo no hacía eso, tenlo por seguro. Tiene un gran stuff, estaba muy aplomado en el montículo lanzando casi 100 mph al equipo de los Estados Unidos, unos chicos que probablemente solo había visto por televisión. Fue impresionante, el tiene grandes cosas.”, aseguró.
Luego, en la siguiente entrada Kyle Schwarber le abrió con sencillo al jardín derecho, pero luego dominó al tercera base Alex Bregman en un rodado inofensivo hacia el territorio de la primera base. Después de eso otorgó otro boleto a Cal Raleigh y fue reemplazado en el montículo por el veteranísimo Thiago Da Silva, quien juega su cuarto Clásico Mundial de manera corrida (los primeros tres con la selección italiana).
“Yo estaba practicando para el chance, diciéndome a mí mismo que tenía que respirar y asegurarme el momento no fuera demasiado grande, pero cuando la bulla comenzó me di cuenta que esto era otro nivel”, dijo el joven Contreras al final del desafío, mostrándose además orgulloso de las palabras que tuvo Judge para con él y destacando la emotiva charla que sostuvo con su padre José una vez salió del juego.
En síntesis, Contreras lanzó por espacio de un inning y un tercio, permitió un par de hits y una carrera, al tiempo que otorgaba tres boletos y no logró ponchar a nadie. Realizó un total de 33 pitcheos (13 strikes), los cuales alcanzaron las 97.8 mph. Su fastball promedió 96.6 mph y trabajó además con su changeup, el sinker, la curva y su recta cortada.
Al superar los 30 pitcheos no podrá ver acción en la jornada de este sábado, cuando su equipo enfrente a los italianos desde las 12 del mediodía (hora local).
