Con una deuda pendiente de jugar ante su afición, el Team Venezuela se concentra en Florida
Risas, Abrazos y mucha expectativa se mostró la mañana de este lunes 2 de marzo en el complejo de primavera que comparten los Astros de Houston y los Nacionales de Washington. Ubicado en West Palm Beach, Florida, es la base de concentración de la selección de Venezuela rumbo al World Baseball Classic.
Es un nuevo comienzo para el combinado venezolano quienes bajo el mando del manager Omar López y un staff que incluye a otrora sluggers como Miguel Cabrera y Víctor Martínez así como al Cy Young Johan Santana se perfilan dentro del grupo de favoritos para pelear por el título.
Las redes sociales estallaron con diversas imágenes de estrellas como Eugenio Suárez, Ronald Acuña y Salvador Pérez trabajando junto al resto de la plantilla. Una primera práctica para ir entrando en forma en un torneo complicado en donde todo sucede muy rápido y las limitaciones propias del torneo, están a la orden del día.
«Llegamos aquí y hay jugadores que no tienen ni nueve innings jugados en el spring training», dijo el capataz Omar López. Refiriéndose al poco tiempo de preparación para un torneo tan exigente e importante.
«Las organizaciones tienen planes con ciertos jugadores y debemos ajustar eso con las necesidades», reconoce el también coach de banca de los Astros. Afirma que tuvo contacto con Alex Cora, manager de los Medias Rojas de Boston sobre el rol de Wilyer Abreu quien va a jugar la pradera izquierda en el clásico.
Ranger Suárez será el abridor para el primer juego de Venezuela en el WBC, y enfrentará a Países Bajos. Pero López probará a su bullpen en el juego de preparación que tendrán ante los Astros de Houston el día de hoy. Eduard Bazardo será el iniciador y luego ante Nacionales al día siguiente, irá Eduardo Rodríguez.
López también ha comentado que tiene una defensa élite. Las dudas para muchos radican en el picheo, debido a las bajas de última hora que requirieron acudir a la lista de sustitutos.
La selección de Venezuela tiene una deuda pendiente con su pueblo. En la historia ya no tan reciente del Clásico Mundial de Béisbol, una selección de este nivel, no ha jugado ni tan siquiera un encuentro de exhibición en tierras venezolanas. Es incomprensible que no haya sucedido, aunque tengamos varias explicaciones. Teniendo lo más importante que es el talento, teniendo además la infraestructura, por diversas razones incluyendo extradeportivas y políticas, esto no se ha dado.
Una deuda que debe ser saldada para el próximo ciclo, con condiciones totalmente diferentes en donde los venezolanos puedan ver a sus superestrellas jugar ante su gente. República Dominicana jugará dos compromisos en Santo Domingo ante un equipo de grandes ligas como los Tigres de Detroit.
Mientras se alistan para el gran evento, es inevitable pensar y soñar con esos juegos en Venezuela, inlcuyendo una pata del Clásico Mundial de Béisbol.
