Tras 44 años de espera, los Cerveceros están de nuevo en un clásico de octubre y ganaron el juego 1 ante los Rays de Tampa. Definitivamente una victoria muy especial que prendió la ciudad de Milwaukee y alegró a los asistentes al American Family Field el viernes por la noche.
Un acontecimiento tan especial no podía ser aburrido, y vaya que juego nos brindaron Rays y Cerveceros, dos equipos con ciertas similitudes y que han jugado muy buen béisbol durante todo el año y que definitivamente merecen estar en la serie mundial.
Un noveno inning de infarto
Tampa logró llenar las bases en el noveno inning, esto por supuesto representó tensión al equipo local incluyendo la fanaticada, un doble play que finalmente fue revertido evitó una celebración prematura, pues los árbitros decretaron el «safe» y Trevor Megill tuvo que enfrentar a un bateador demás para conseguir el out 27.
«Solo tienes que volver a meterte en el juego, es la serie mundial, tienes que hacer lo que sea necesario para que las cosas pasen», dijo Christian Yelich.
Thanks for picking me up
«Gracias por salvarme» le dijo Cooper a Megill luego de que el cerrador pudo contener el ataque de Tampa.
El venezolano Jackson Chourio con apenas 23 años de edad se lleva los titulares deportivos de Wisconsin, Un sencillo en la séptima empujó la carrera de la ventaja para sus Cerveceros.
William Contreras estuvo impresionante a la defensiva, retirando dos corredores en intento de robo y vaya en que momentos.
«Es un gran mérito para Trev [Megill] por volver a concentrarse ahí mismo y hacer unos lanzamientos enorme después de tener esa descarga emocional y tener que regresar a la acción«. Dijo el abridor de los Cerveceros.
El Rey del Juego sigue siendo el picheo
Jacob Misiorowski lanzó cinco entradas de una carrera y 3 ponches, mientras que Megill cerró el partido.
Por Tampa Martínez lanzó 5 entradas de dos carreras, pero suficientes para permitir la victoria del rival.
Uno de los dos será primerizo
Tanto como los Cerveceros de Milwaukee y los Rays de Tampa llegan a la serie mundial sin haberse titulado, lo que supone que el ganador coleccionará su primera copa. La gente en la calle está muy contenta y los más adultos recuerdan el año 1982 cuando cayeron en la serie mundial.
