El tema de las aseguradoras y sus protocolos impiden participación de varias superestellas
Venezuela, Puerto Rico, México, República Dominicana y hasta Estados Unidos tendrán bajas importantes en el Clasico Mundial de Béisbol que comienza en apenas dos semaas. Lo que alguna vez fue concebido como un evento a los mejores jugadores al mejor estilo de una Copa Mundial de Fútbol está cada vez más lejos de conseguir ese anhelado objetivo. Para que un evento sea considerado del máximo nivel, debe brindar un espectáculo acorde a lo que pretende ofrecer. Hoy, el béisbol está lejos de eso.
El Clásico Mundial de Béisbol es un evento que se realiza bajo las políticas de Major League Baseball, pero al mismo tiempo debemos ser honestos. Con tanto dinero en juego, habrá algunos dueños de equipo cuyas preferencias andarán por el sendero de que sus jugadores se queden en spring training antes de arriesgarse a una lesión jugando en el Clásico. Pero es un tema del gato y el ratón.
La compañía aseguradora estableció protocolos válidos como historial de lesiones, lesiones previas, edad de riesgo entre otras situaciones que les permite negar el seguro a un determinado jugador. Con esa premisa, y por supuesto el suspiro de las organizaciones. Se quedaron fuera de contienda varias superestrellas del juego.
No es que solo a Venezuela o Puerto Rico le quitaron a sus estrellas, no es un plan de Japón y Estados Unidos para llegar a. la final y ganarlo todo. Eso no es cierto. El asunto es que las aficiones latinas viven el béisbol de una manera diferente al punto de convertirlo en una fiebre. Un estilo de vida. En las esquinas de Venezuela, Puerto Rico y República Dominicana se suele hablar de pelota y por estos días el tema es el Clásico Mundial de Béisbol.
Esa fiebre hay que controlarla sobre todo cuando el irrespeto se apodera de tres o cuatro abusadores que insultan a los peloteros y dirigentes. Desde mi perspectiva, representar un país es una cosa maravillosa, imaginen por un momento sí es maravilloso para un atleta de alto rendimiento cuya mentalidad diaria es salir a competir y darlo todo por el uniforme que viste. Vamo a calmano.
Puerto Rico va sin Correa, sin Lindor, sin Berríos ni Javy Báez. Venezuela va sin Altuve, Rojas, López, República Dominicana va sin Ely De La Cruz, sin Devers ni Jeremy Peña. Hasta Estados Unidos no lleva a Mike Trout, y Tarik Skubal va con limitaciones. No solemos escuchar lo mismo de Canadá o Japón, al menos eso es lo que creemos. Veamos
Shohei Ohtani va a jugar, pero tiene restricciones, no podrá lanzar. Sasaki y Yamamoto van con limitaciones. Usted se preguntará ¿Y Quién no va con limitaciones?
Pero Canadá no se queda atrás. Freddie Freeman fue denegado por la compañía aseguradora. Lo mismo con James Paxton y Joey Votto.
Varios expeloteros de grandes ligas han dicho que el verdadero seguro está en el corazón y que el que quiere jugar, pues juega sin seguro. Pero por supuesto, esto supone que sí el atleta juega sin seguro y sufre una lesión, su equipo no está obligado a pagar su salario. Entonces estamos hablando de factores de riesgos en un negocio que mueve bastante dinero.
La decisión es personal, muchos peloteros prefieren prepararse en su entrenamiento de pretemporada, otros ya vivieron la experiencia y dan oportunidad a otros, mientras que los más osados toman el riesgo. Somos humanos y podemos esperar cualquier cosa, incluso si no estamos de acuerdo.
Lo cierto es que hay reglas, deben ser respetadas y cumplirlas. De todos modos el evento se va a realizar. yno por eso va a dejar de ser emocionante. Recuerden ese juego de la final en el WBC de 2023. Emocionante.
Controlemos esa fiebre, respetemos y dejemos que se celebre el evento. Una vez culmine este Clásico Mundial, evaluarán cuán conveniente fue utilizar a la compañía NFP como aseguradora, pero recuerden que MLB es una industria muy grande y brinda un gran espectáculo. Hay un protocolo que seguir y cumplir. Se viene la voz de playball.
Foto: Jesse Alcheh AP
