José Urquidy vivió algunos días de incertidumbre ante un potencial cambio, le jugaron una broma y regaló una joya de picheo

Jesús Linares @jesuslinares23

Se acercaba la fecha límite de cambios y los Astros de Houston no habían realizado ningún movimiento. El manager Dusty Baker tenía un dolor de cabeza agradable. ¿La razón? su cuerpo de lanzadores abridores. Una rotación de seis hombres integrada por Justin Verlander, Framber Valdéz, Luis García, Cristian Javier y José Urquidy y Jake Odorizzi, con el regreso de Lance McCullers Jr a la vuelta de la esquina hacían evidente el tener que tomar una decisión. Cambiar alguno de los lanzadores.

«Tu sabes algo wey» le aseguraba Urquidy a José Altuve previo a un juego. Altuve y el resto de los compañeros guardaban silencio. Y es que los rumores de cambio estaban en la mesa. La prensa especializada asomaba la posibilidad de entregar al mazatleco luego de su apertura del 28 de julio. Los reportes indicaban que Houston iría tras un catcher, un inicialista y un jardinero central. Después de todo, la oficina decidió hacer algunos canjes.

El derecho de 27 años era una pieza atractiva, un abridor establecido en las mayores, con una buena temporada, agente libre en 2026, con varios años de control por el club y de salario mínimo. Pero ese factor podía jugar a su favor para permanecer en Houston, o para ser canjeado. Una noche tras finalizar el compromiso, el cronista Efrén Pérez relató que Altuve se dirigió al público de Minute Maid Park y pidió aplausos para Urquidy, lo que se asemejaba a una despedida.

La guinda del pastel la completó una nueva broma en la que el mismo manager Dusty Baker le dijo que fuera a la oficina que le iban a decir algo. «Me puse nervioso, todos estaban serios» contó Urquidy a Pelota Brava. El lanzador respiró y fue a la oficina, cuando entró, Baker le dijo que estaban bromeando, seguía siendo un Astro de Houston.

«La verdad tenía algo de intriga, estaba nervioso», dijó el sinaloense quien ha hecho toda su carrera profesional con los Astros. «aquí tengo casa rentada, mi carro, mi familia, amo esta ciudad y aquí quiero quedarme».

Los Astros decidieron hacer movimientos y efectivamente entregaron uno de sus abridores. Jake Odorizzi fue enviado a los Bravos de Atlanta por el relevista zurdo Will Smith. La decisión indica que Urquidy por su experiencia es pieza importante, un lanzador que en 2019, su año de novato realizó una apertura en la serie mundial.

Houston también adquirió a Trey Mancini de los Orioles de Baltimore y Christian Vazquez de los Medias Rojas de Boston, pero esos cambios no incluyeron como piezas de cambio a alguno de sus abridores.

Urquidy tiene experiencia en las serie mundiales de 2019 y 2021, y este año ha tenido una temporada productiva con record de 10-4, en 20 aperturas, 114.1 innings lanzados, 90 ponches y un whip de 1.155.

Después del sustico por la posible salida del club, Urquidy se enfrentó a los Medias Rojas en el tercero de la serie en Houston. Ya no estaba nervioso y vaya demostración de compromiso con su equipo. Laboró 7 entradas en blanco, con apenas dos hits permitidos y 10 ponches. Un tope personal de este año que también logró el 22 de mayo ante los Rangers.

La jornada incluyó tres ponches al poderoso bateador dominicano Rafael Devers. «Estuve atacando la zona de strike, me sentía tranquilo, comunicándome con mi receptor, y lanzando bajito».

Los Astros llegaron a 68 triunfos, manteniendo el primer lugar del oeste de la liga americana y Urquidy fue parte importante en ese logro. El derecho Rafael Montero dijo que Urquidy estuvo tres días pálido.

«Yo no tuve que ver con eso (broma) pero José no quería hablar con nadie, ayer luego de enterarse que no iba a ser cambiado hasta cantó y bailó». Dijeron Valdéz y García.

Foto: Karen Warren

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