Jesús Linares Cooperstown, NY

Tal y como David Ortíz lo dijo, lo cumplió. El fin de semana en Cooperstown fue una fiesta dominicana, en especial el domingo luego de la ceremonia que colocó a Ortíz en el templo de los inmortales. Cuarto dominicano en ser entronizado luego de Juan Marichal, Pedro Martínez y Vladimir Guerrero y décimo sexto latino

Una ceremonia hermosa, con un discurso simple, sincero y profundo. Comenzó con un «Cooperstown WOW» aludiendo obviamente a la sensación de emoción por ser un nuevo inmortal. De inmediato agradeció a su país, «Gracias por ser Quisqueya la bella», dijo antes de iniciar de lleno su alocución ante miles de personas incluyendo cientos de dominicanos que volaron desde Santo Domingo y Santiago de los Caballeros vara ver en vivo la ceremonia.

Otros tantos dominicanos residentes en Nueva York y Boston se acercaron a Cooperstown para ser testigos de la elevación. Incluso desde Florida se vieron paisanos de David. «Nos vinimos desde Tampa, estamos durmiendo en carpas porque ya no hay hoteles disponibles» dijo Francis Pineda, un quisqueyano que vive en Tampa y es fan de Ortíz «desde siempre».

Banderas dominicanas, y camisetas de los Medias Rojas de Boston se veían en todos lados del pueblo. Miles de sillas vacías estaban dispuestas desde el día anterior, esperando pacientemente el inicio de la celebración. Los seis exaltados, las autoridades de MLB y los invitados especiales también engalanaron la jornada.

Ortíz con varios momentos dorados en su carrera, incluidos tres títulos de serie mundial, entre otros galardones supo ganarse el cariño y respeto de toda una ciudad como Boston. Fue parte de aquel regreso en 2004 en que los Red Sox se coronaron campeones de las grandes ligas.

Pero quizá por lo que miles de personas adoran a David es por su lado humano, a través de su fundación coordinan operaciones a niños con problemas cardiacos que requieren costosas operaciones, estos pacientes generalmente de bajos recursos tienen una mano amiga en la fundación. Ese es uno de los aspectos que más ha cautivado a los dominicanos. Anualmente realiza un torneo de golf en el que los fondos recaudados van a dicha institución.

Gracias a Dios

«Deja quitarme los lentes» bromeó Ortíz con una sonrisa.

“Quiero agradecer a Dios por darme la oportunidad de estar aquí y por haberme dado la alegría de haber transitado este camino, este camino que me permitió estar aquí hoy y que ojalá sea inspiración para que todas pueden creer en sí mismos», dijo Ortiz.

También entraron al pabellón de los inmortales los cubanos Tony Oliva y Minnie Miñoso, Jim Kaat, Gil Hodges, Buck O’Neil y Bud Fowler.

Papi lo ganó todo, ha recibido homenajes en su natal República Dominicana y actualmente trabaja con los Medias Rojas de Boston como asesor. También realiza labores de comentaristas para la cadena Fox en eventos especiales de béisbol como el All Star Game y la Serie Mundial.

También aprovechó la ocasión para agradecer a su familia, a ciertos amigos y algunos de sus compañeros.

Foto: Boston Red Sox