Por Jorge Montenegro

“Aragua es o mejor, lo nuestro es lo mejor” es el coro de una canción que -supongo- es de Un Solo Pueblo y que sonó mucho durante el gobierno de Didalco Bolívar. Ese jingle político fue especialmente utilizado cuando los Tigres de Aragua lograron acabar con 28 años de sequía de títulos, dos años después que la gobernación, de una manera al menos “polémica”, se adueñó la de novena azulgrana.

Si bien el equipo tenía la figura de Fundación desde 1982 -nació como empresa privada- un cambio de estatutos permitió a ejecutivo regional controlar a la novena felina, y Didalco Bolívar tomó la decisión por la cual se recuerda su gobierno: Colocar en la presidencia del equipo a Rafael Rodríguez Rendón, quien resultó ser el mejor gerente en la historia del deporte nacional.

Didalco Bolívar gobernó Aragua por 13 años, y sus victorias electorales, incluso con más de 70% de la votación, crearon el mito de que fue consecuencia del cambio de destino de los Tigres de Aragua. Sus sucesores, todos del PSUV, han tomado la camisa del equipo (Incluso cambiando su tradicional azulgrana por rojo) como fórmula de invencibilidad.

Sin embargo, Rafael Isea, Tareck El Aissami y Marcos Torres (Y vayan anotando a Karina Carpio), tienen otras dos cosas en común: Son del PSUV y ninguno si quiera llegó a postularse a la reelección.

¿Qué tiene él que no tenga yo? Era el título de una canción de Dany Rivera, y que perfectamente está en la cabeza de los Psuvistas cuando intentan compararse con Didalco ¿Qué salió mal, si yo me puse mi camisa de los Tigres? Aquí enumero algunas cosas que sabemos los aragüeños de verdad sobre el gobierno de Didalco.

• A pesar de su pelea con la familia Capriles, Didalco se la llevaba bien con todos las fuerzas vivas del Estado. Era político y nunca decía que no.

• El sistema de salud del Estado funcionaba. El hospital de niños de Los Samanes, que dejó Carlos Tablante, la red de ambulatorios como el ambulatorio del norte… Yo tenía seguro médico y prefería ir a sacarme una radiografía allí porque era más rápido que en el Centro Médico (Esperando la clave).

• Solucionó el problema del suministro del agua con el Acueducto Regional del Centro (También herencia de Tablante).

• Dio créditos, como a los fabricantes de muebles de madera de Magdaleno.

• Nadie le odiaba por tomarse una foto con Chávez, porque rara vez le cayó a palos a las marchas opositoras.

• Los escuadrones de la muerte, como el Grupo BOA, son censurables. Pero la delincuencia en Aragua no era “una vía férrea” que hoy recorre toda Latinoamérica.

• Hizo poco para haber gobernado 13 años, pero se ocupaba de los problemas más importantes de los barrios. Eso es lo que da votos, no invertir el erario público en subsidiar deportes profesionales.

• Hubo visión de ciudad. Fue en su gobierno cuando se crearon algunos proyectos como el Metro Aragua o el área metropolitana de Maracay (Que componía la ampliación de las avenidas Aragua y Casanova Godoy), y que por no ser del partido de gobierno -solo un aliado- no recibieron presupuesto. Un buen ejemplo fue la Copa América: El gobierno nacional no construyó estadios ni en Maracay ni en Valencia.

Desde el año 2009 el PSUV ha gobernado ininterrumpidamente el estado Aragua. Todos han ido al matadero de la reelección. Ninguno es recordado con cariño.

Tal vez porque ninguno quiso hacer gobierno, solo aparecer en medios bailando la burriquita (Como Marcos Torres), y no quieren entender que Tigres de Aragua es un equipo profesional, forma parte de la industria del entretenimiento y que incluso, en su época de empresa privada, ganó 3 títulos en 17 años.

Tigres de Aragua fue exitoso durante la Dinastía porque la gobernación no intervenía, se administró como empresa privada y pudo generar ingresos propios que le permitieron crecer como franquicia. Es la política, la misma que arruinó Cantv, Corpoelec, Pdvsa y prácticamente todo lo que tocó, la que tiene a los Tigres en 8 años de decadencia.

Y muchos de los responsables de este desastre no solo siguen dentro del equipo. Ahora tienen más poder. Una persona cuya filosofía es esperar que el Estado le transfiera, no puede cambiar para bien el destino de un equipo que llegó a ser el más exitoso del deporte nacional.

Porque no quieren entender que las empresas privadas pagan impuestos, y que el Estado vive de la gente, no al revés. Políticamente, el chavismo sigue en el año 27 antes de Cristo.

Y pueden hacer toda la propaganda que quieran, pero los problemas de los Tigres son profundos y no se tapan con pintura.

Fotos: Cortesía

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