¿Quién ocupará el rol de líder en Houston?

Jesús Linares @jesuslinares23

La primera ronda del draft de Major League Baseball del 2012 recayó en los Astros de Houston, un equipo perdedor en ese entonces. Los siderales no se lo pensaron tanto y escogieron a un muchacho de Puerto Rico formado en la Puerto Rico Baseball Academy de Gurabo. Se trataba de Carlos Javier Correa un campocorto que proyectaba un ascenso rápido a grandes ligas, gran defensa y buen bateo, y quizá lo más importante un liderazgo en un equipo con un proyecto ganador en el mediano plazo.

Las cosas salieron bien desde el inicio. Luego de completar su proceso de formación en las granjas de los Astros, en 2015 se estrenó en el big show y de que manera. Obteniendo el premio «Novato del año» en la liga americana por encima de su compatriota Paquito Lindor, del dominicano Miguel Sanó y de otros nombres como Roberto Osuna, Eddie Rosario y Billy Burns Delino DeShields.

La franquicia iba construyendo un equipo ganador, que en 2017 obtuvo la serie mundial y Carlos Correa era parte fundamental de ese grupo junto a Altuve, Springer, Bregman, Gurriel, McCann, entre otros paleadores y sus lanzadores abridores Fiers, Morton, McCullers, Keuchel y McHugh. Todo parecía marchar en positivo y el cielo era el límite para los Astros. Una nueva participación en serie mundial en 2019 demostraba que era un equipo rudo y difícil de vencer. Ese año, los Nationals de Washington ganaron en siete juegos y se coronaron campeones de la MLB.

Inmediatamente vino el escándalo del robo de señas perpetrado por los Astros, la oficina del Comisionado impuso las respectivas sanciones, hubo despidos, multas y abucheos. Correa se había convertido en el líder natural del equipo. El responsable, la voz andante. Ese liderazgo le costaría un precio alto. Apenas comenzaba la temporada muchos colegas se sentían decepcionados, otros molestos. Recibió pelotazos, insultos, abucheos, no solo el boricua sino todos los jugadores de Astros. Pero el peso recayó sobre los hombros de Carlos Correa. Houston lo apoyó y los Astros en 2021 se volvieron a meter en la serie mundial, la cual perdieron ante los Bravos de Atlanta en seis juegos.

Ahora Correa ha partido a Minnesota, un atractivo contrato de poco más de 105 millones de dólares por 3 años de servicios profesionales lo han hecho mudarse de ciudad. En Houston dejó una huella imborrable, el negocio de la pelota es así. Correa pretendía un contrato a largo plazo que rondara los 300 millones de dólares, y los Astros no cubrieron las aspiraciones del puertoriqueño. El show debe continuar. ¿Quién ocupará el lugar de Carlos Correa?

El manager Dusty Baker ha dicho en los entrenamientos de primavera que la principal opción para ocupar las paradas cortas, al menos en las primeras de cambio la tiene el dominicano Jeremy Peña, un infielder de 23 años con una buena proyección y que aun no se estrena en las mayores. Todo parece indicar que será la llave de doble plays con Altuve. Otras opciones están a la mano con Aledmys Díz, Nico Goodrum y promesas como el cubano Leosdanys Molina, sin descartar la llegada de algún parador en corto por la vía del cambio.

Pero más allá de la posición 6, la gran interrogante es ¿quién ocupará el rol de líder en los Astros?

Fotos: Cortesía.

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Por pelotabrava

Periodista deportivo. Cubriendo baseball y otras disciplinas. Sports Journalist. Covering baseball and others sports

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