David Murillo

La vida de manera natural está rodeada de personajes que se encargan de pasar por la tierra y otros de marcarla, algunos lo hacen mal dejando terror en su paso, pero otros saben bien que es brillar y muchos intentan replicar su luz, algunos los alcanzan y son dignos alumnos de estas escuelas, otros simplemente mueren en el intento, pero están aquellos que son la escuela y marcan el camino y uno de ellos es Hendrik Johannes Cruijff.

Amante o no de su estilo, aficionado o no de sus equipos conocer y saber de Johan Cruyff es una obligación, un deber y casi que un mandato supremo para todo amante del fútbol. Como jugador despuntó con el Ajax multicampeón en su país y deslumbró y se convirtió en estrella en el Barcelona, espigado, delgado, pero muy talentoso decanto al mundo con su fútbol.

Un hombre, en todo el sentido correcto de la palabra, con una calidad humana que muchos destacan y con un compromiso y creencia social que maximiza su legado a temas no solo relacionados con el fútbol, un hombre que se negó a jugar el mundial de Argentina 78 por estar en contra de la dictadura militar comandada por Videla, ídolo entre los catalanes no solo por su obra deportiva sino también por enfrentar a Franco quien habia prohibido cualquier simbología catalana y aun así este nombraría Jordi a su hijo en honor al patrón de Cataluña Sant Jordi.

En el terreno de juego, un genio, un adelantado, un tipo con una idea de juego unica y romántica, Johan diseño o más bien perfeccionó este estilo de juego que se basa en el buen trato del balón, donde una de sus premisas básicas es todos atacan y todos defienden, no hay mejor manera de atacar que con el balón en tu poder, por eso bien dijo Johan «si tu tienes el balón el rival no lo tiene», haciendo alusión a ese dominio del campo y de la posesión de juego reduciendo así la posibilidad del rival de hacer daño.

Es por eso que Cruyff, buscaba aquellos que fueran muy técnicos con el balón en los pies, no es solo tener la posesión y no hacer nada con ella, es tener el balón y acercarlo al marco rival, saber tenerlo es elemental y saber que aquellos jugadores con técnica depurada se desempeñan mejor en espacios cortos.

La defensa adelantada, donde los centrales juegan abiertos, los laterales adelantados casi como mediocampistas y un portero que muchos definen como el primer jugador de ataque son básicos en este modelo de juego, la presión alta, el marcaje que comienza con los delanteros es elemental. Johan siempre creyó en el posicionamiento como base de sus jugadores, no creía en correr grandes tramos, el creía en la posición y saber ubicarse dentro del rectángulo de juego.

Como entrenador y como jugador, lo logró todo con el Barcelona, deslumbró al mundo, eclipsó a sus rivales y enamoró a su afición y le entregó el tan ansiado título de la Champions al Barcelona, en la que muchos opinan fue su graduación. Hablar del Barcelona, es hablar de Cruyff, ya que aun sin estar él dentro de su banquillo, muchos han emulado su estilo quizás su máximo expositor fue Pep, pero muchos jóvenes, cracks e ídolos modernos crecieron con su escuela a la que los blaugranas le deben todo.

Foto: Cortesía

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.