David Murillo.

La imagen del mandamas de la FIFA ha sido una figura manchada durante los últimos años, severos casos de corrupción y abuso de poder y autoridad han hecho que el fútbol pase a manos de como decía Maradona una persona que persona «que carece de la inspiración y pasión que se encuentran en el corazón del fútbol».

Giovanni Vicenzo Infantino o mejor conocido Gianni Infantino, actual presidente de la FIFA, es un abogado italo-suizo, que fue durante el 2009-2016 secretario de la UEFA y que en febrero del 2016 se convertiría en presidente de la FIFA, recibiendo el respaldo unánime del Comité Ejecutivo de la UEFA.

Al frente de su cargo de secretario de la UEFA, los aficionados lo conocimos como la cara que estaba en los sorteos de la Champions o de la Eurocopa, sin embargo, Gianni desempeño un papel muy importante al realizar quizás uno de los cambios más significativos en la Eurocopa, incrementando el numero de selecciones participantes de 16 a 24 países y disputandose a nivel regional en 13 países, un hecho sin precedentes y es que esto sentó bien en algunas federaciones nacionales, pero los aficionados lo sintieron como un duro revés para poder seguir los juegos de sus selecciones.

Gianni, ha sido un hombre cercano a Blatter y Platini, tanto es así que presentó su candidatura a la presidencia de la FIFA sólo al saber que Platini no podría hacerlo y es que desde sus inicios ha dejado claro su deseo de incluir a todos los países en torneos de fútbol, tal ha sido el caso que también ha jugado un papel importante en el desarrollo de la Liga de Naciones con las que busca darle roce futbolistico a todos los países.

Sin embargo, la polémica no se ha separado de la imagen del que es ahora el hombre más poderoso del fútbol y es que ha buscado implementar estos cambios que ya hizo en la UEFA en el fútbol mundial, queriendo ampliar el número de selecciones que lo juegan (cometido que se cumplió y se llevará a cabo en el 2026), pero más grave aún puede llegar a ser el hecho de que desea que el mundial sea cada dos años.

Según Gianni Infantino, con la posibilidad de tener un mundial cada dos años, se permitirá a los países con menos acceso, poder ver fútbol de alta calidad de manera frecuente a diferencia de lo que sucede en Europa que lo pueden ver semana a semana, sin embargo, acá tiene una fuerte oposición con las dos confederaciones más importante como ser la UEFA y la CONMEBOL, dentro de sus banderas y justificaciones Gianni ha llegado a decir que este cambio en el fútbol ayudaría a que los «africanos no se vean necesitados a cruzar el mediterráneo», palabras que no para menos han sentado muy mal en diferentes sectores y no sólo aquellos relacionados al fútbol.

Recientemente en el 2020, se abrió un proceso penal contra Gianni Infantino por «abuso de autoridad, violacion del secreto en función y obstaculización de la acción penal» y es que de acuerdo a diferentes fuentes Infantino se reunió de manera informal y sospechosa con Michael Lauber (encargado de la investigación del FIFAgate), lo que ha levantado dudas sobre una posible colusión.

Quizás al final del día si tenía razón El Diego cuando nos dijo que «El fútbol debería ser gestionado por futbolistas».

Foto: Cortesía.

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